Relación entre comunicación y cultura

La comunicación es un ciclo inherente a todos los seres vivos, sin embargo tiene la peculiaridad de que, en los seres humanos existen mayores ámbitos de especificación en cada uno de sus factores.

En los demás seres vivos, principalmente los animales irracionales, el ambiente que los rodea por lo general es el mismo, es un ecosistema predeterminado como la selva, la pradera, el desierto, etc; sin embargo, en los seres humanos esto no sucede, los seres humanos viven, crecen y se desarrollan en grupos sociales, en distintas comunidades donde los factores que pueden modificar sus conductas más allá de su método de crianza, son el clima, las costumbres y los ideales sobre los que se basa un grupo social.

Todos los factores inherentes a comunidades humanas, se transmiten generación tras generación gracias a la comunicación, ya sea de manera directa e indirecta por los ascendientes a sus descendientes.

Entendiendo como cultura las actividades y formas de pensar humanas sin juzgar con un criterio moral, engloban a cualquier tipo de actividad, la cual se nutre con el paso de tiempo de acuerdo a los factores culturales que rodean a la misma cultura. A pesar de que se lea redundante, la cultura, es a su vez un factor individual, un factor comunitario y a su vez un factor intangible que se transmite.

De no ser por la comunicación, una sociedad desaparecería sin haber dejado rastro de su existencia, ya fuese una comunicación directa o indirecta, la cultura fue transmitida.

Ahora bien, ¿qué es lo que lleva a que una cultura se conserve como tal al paso de los años y que, por el contrario, existen otras que se modifican de tal manera que contienen elementos característicos de otros grupos humanos y que evolucionan? Esto se debe al proceso comunicativo por parte de los participantes involucrados, que han contribuido al ciclo, compartiendo conocimientos y costumbres; además, a esto se puede agregar que, dicho proceso de evolución no se complementaría si el grupo objetivo no absorbiera dichos elementos.

Por lo tanto, no es difícil concluir que, se requieren de dos partes que retroalimenten un mensaje, para que así el ciclo sea digno de conservarse y, dicha retroalimentación debe ser de valor para que genere una respuesta.