Archivo para February, 2010

Convirtiendo la involución en evolución

Feb 8

En la historia, el ser humano ha tomado elementos que se encuentran en su entorno para poder crear cosas nuevas que le permitan mejorar su vida diaria. Gracias a estos sucesos de creación utilizando el ingenio, la creatividad, la investigación y la aplicación, es como se ha acuñado la ciencia como una actividad.

Sin embargo, definir ciencia va más allá de un concepto que ofrece movilidad, el concepto ciencia engloba a todo el conocimiento que el hombre ha obtenido de forma sistemática y, a partir de cual, se han establecido principios y leyes.

Desde la primera chispa de generación de ideas del ser humano, el cerebro ha evolucionado con un firme objetivo: Multiplicar la base de conocimiento para aplicarla en beneficio de la comunidad.

» Aclarando la chispa creadora: el descubrimiento del método para crear fuego.

Esto aclara dos sentencias comunes:

  • “El hombre descubrió el fuego”: En un supuesto de verdad, el hombre jamás habría evolucionado, se habría conformado con ver cómo ardía en llamas su entorno sin siquiera hacer algo, ocasionando esta situación su muerte.
  • “La invención del fuego”: No, simplemente no, el fuego existía antes de que el ser humano existiera sobre la faz de la Tierra.

» Descubrimiento, invención y magia

Descubrimiento e invención derivan en ciencia.

Una actitud que no debe perder el ser humano, es la de la curiosidad, raíz del descubrimiento. La curiosidad como actitud que involucra la observación y el poner atención al entorno en busca de acontecimientos diferentes.

La invención, por otro lado, es un proceso involucra la creatividad y la innovación, es raíz de la evolución del pensamiento y de las condiciones de vida aunque, depende de la aplicación. Toda invención conlleva la responsabilidad del ser humano que la haga, pudiendo elegir distintos caminos de aplicación.

Magia, a través de la historia del hombre considerada como actividades resultado de vinculaciones divinas o extraordinarias más allá de la comprensión, tiene una concepción filosófica menos difícil de interpretar: una vez que el ser humano conjuga el descubrimiento con la invención hace magia ¿de qué forma? Logrando lo que se creía imposible, posible en su totalidad.

» Evolución a raíz de la involución

La sistematización para la generación de productos y servicios en la vida diaria deriva en nuevos conceptos que, dependiendo de la aplicación, resultan beneficiosos o contradictorios a la meta su creación, dando por hecho que, el hacer ciencia debe ser para el beneficio de la raza humana.

Evolución

Cuando se ha aplicado correctamente la ciencia en beneficio de la comunidad global, se le considera un avance, sin embargo, se le llama evolución una vez que, tomando como base dicho avance, se crea un producto nuevo, mejorando las condiciones y optimizando los recursos.

Involución

¿Entonces cuando es involución? Paradójicamente, la evolución decae radicalmente en involución cuando, por analogía inversa, las condiciones empeoran y se usa la ciencia en contra de la comunidad humana global y, por definición, cuando en lugar de lograr un progreso, el entorno generado es no satisfactorio para continuar creando ciencia.

Conversión

¿Es el hombre capaz de transformar las consecuencias de sus actos? No, gracias a la relatividad general, pero sí es capaz de, tomar la malaventuranza como raíz de eventos afortunados futuros. Traduciendo estos conceptos cotidianos, toda involución creada por una mala aplicación de ciencia, no se revierte, pero sirve como base empírica y científicamente demostrable para tomar elementos y reacomodarlos, algunas veces para remediar el daño y otras para tratar de olvidarlo; ¿se involucra la consciencia? Sí.

» De los límites

El único límite del ser humano al hacer ciencia es la sistematización previa al descubrimiento y la redundancia a la hora de inventar. Un descubrimiento es espontáneo y no obedece a reglas establecidas para lograrlo, por lo que, cualquier intento de aplicarlas, resultaría en una pérdida de tiempo. Por el contrario, una invención puede o no obedecer a una metodología en específico, sin embargo, depende de una serie de comprobaciones para comprobar que no exista ya el producto a inventar o bien, para no caer en la redundancia de instrucciones.